Túnez vs Japón: el pronóstico del duelo cerrado
El Mundial no perdona los tropiezos. Túnez llega a este segundo partido del Grupo F con una hemorragia defensiva tras el 5-1 ante Suecia y el cese de su entrenador. Japón, por su parte, rescató un empate ante Países Bajos pero se presenta en Monterrey con la enfermería llena de talento ofensivo.
La apuesta por el Under 2.5 no es un capricho, sino una lectura de la realidad táctica. El recién llegado Hervé Renard ha dejado claro que su prioridad es evitar otra humillación. La alineación prevista muestra un doble pivote defensivo y un solo delantero, señal inequívoca de que Túnez se encerrará en su campo.
Las bajas que rompen el ataque nipón
Japón ha perdido a Takefusa Kubo por lesión, su principal creador en el último tercio. A eso se suman las ausencias ya conocidas de Kaoru Mitoma y Takumi Minamino, dos jugadores capaces de desbordar en el uno contra uno. Sin ellos, el combinado de Hajime Moriyasu se queda sin la chispa individual para abrir defensas cerradas.
Wataru Endo tampoco está en la convocatoria, lo que debilita la contención en la medular y la segunda jugada. Japón seguirá siendo superior en posesión, pero su ataque se vuelve previsible: circulación paciente, centros laterales y poco remate de calidad.
Renard, el bombero que apaga el fuego
El técnico francés ya sabe lo que es resucitar a una selección herida en un Mundial. Llegó a Túnez tras la goleada ante Bélgica y el vendaval sueco. Su primer mensaje fue de orgullo y supervivencia. Esperar un Túnez volcado al ataque sería ignorar su manual: bloque bajo, transiciones largas y cero riesgos.
El 5-1 contra Suecia no debe engañar. Suecia es un equipo físico, vertical y directo. Japón es todo lo contrario: toque, paciencia y pocos espacios. El mercado puede estar sobrevalorando la capacidad goleadora de este partido porque asume que la defensa tunecina es un coladero. Pero el contexto ha cambiado, y con Renard al mando el guion será otro.
La experiencia reciente de Japón ante rivales replegados ya mostró dificultades. Contra Islandia en el último amistoso, necesitaron hasta el minuto 80 para marcar, y eso sin la baja de Kubo. Ante una Túnez ultradefensiva y con el nuevo plan de Renard, el ritmo será lento y sin grandes ocasiones.
Además, el propio Moriyasu sabe que una derrota les dejaría contra las cuerdas, pero tampoco puede descontrolarse. Un empate no es un desastre si luego ganan a Suecia. Eso invita a una gestión conservadora del partido, evitando riesgos que generen contragolpes y faciliten el caos.
Los datos de los últimos encuentros refuerzan la idea de un partido de pocos goles. Túnez solo ha marcado un gol en sus dos últimos partidos oficiales, y Japón, pese a su empate ante Países Bajos, generó sus ocasiones a balón parado y en acciones que ahora han perdido a su principal ejecutor. El estadio Monterrey, con altitud y posible humedad, tampoco invita a un festival ofensivo.














