Jordania y Argentina cierran su grupo: la fiesta del debutante ante el campeón
Respirad hondo, gente: Jordania y Argentina cierran el Grupo J el 28 de junio de 2026 a las 02:00 UTC en Arlington, Texas, y este partido tiene algo distinto. La albiceleste ya selló el primer puesto con dos victorias y cero goles encajados, así que aquí no se juega la clasificación, sino otra cosa más curiosa: el ritmo de los suplentes contra el orgullo de un debutante. Y créanme, esa mezcla suele dejar momentos memorables.
Scaloni baraja las cartas (y deja a Messi en la baraja)
Lo dijo el propio Scaloni sin rodeos: «Leo va a ir al banco». Con la primera plaza atada y los octavos del 3 de julio en Miami como verdadera prioridad, Argentina va a rotar a lo grande. El único titular habitual que se mantiene casi seguro es Dibu Martínez, que además quiere ritmo tras superar lo del dedo. Por delante, gente con galones europeos: Paredes, Palacios, Lo Celso, Giuliano Simeone, Julián Álvarez, con Tagliafico volviendo tras su problema en el sóleo.
El gran debate es la última butaca de ataque: Nico Paz o Lautaro. Y ojo, que «Cuti» Romero se queda fuera para cuidar la rodilla, reservado para los octavos. La frase de Scaloni resume el espíritu: cambian los nombres, pero la idea es la misma —tener la pelota y someter al rival. Como una banda que cambia de músicos pero toca la misma canción.
Jordania no viene a despedirse de brazos caídos
Aquí está el alma del asunto. Jordania quedó eliminada tras caer 2-1 ante Argelia, pero Jamal Sellami no quiere un adiós tibio. Habla de «un partido para la historia», de pasión y de dejar una marca en su primer Mundial. Nada de equipo B: espera un once competitivo con su 5-4-1 / 3-4-3, bloque profundo y salidas rápidas hacia Mousa Al-Taamari —al que por allá llaman el «Messi jordano»— y Ali Olwan.
El problema es que su ataque viene tocado: Yazan Al-Naimat se perdió el Mundial por una lesión de rodilla, y era su mejor enganche con la delantera. Sumen las bajas de Adham Al-Quraishi en el lateral y de Ibrahim Sabra, y el menú ofensivo queda más corto. Lo bueno: vuelve Ehsan Haddad para dar experiencia y amplitud.
Lo que cuentan los partidos recientes
Jordania no ha hecho el ridículo: contra Austria empató con el primer gol mundialista de Olwan antes de un 3-1 que maquilló el marcador con un penalti en el 90+12. Ante Argelia se adelantó con Al-Rashdan y aguantó hasta que el balón parado y la presión sostenida la doblegaron. El patrón se repite: buenos tramos, y luego sustos a balón parado y errores tardíos.
Argentina, en cambio, ha funcionado con el motor Messi: tripleta a Argelia, doblete a Austria. Ahora viene la pregunta sabrosa —¿cuánto rinde el plan B? El amistoso ante Honduras (2-0 con Lautaro y Giuliano, Messi de descanso) es la mejor pista: menos magia, pero estructura de sobra para imponerse a un rival inferior.
La intriga táctica
Argentina dominará territorio sí o sí, la duda es la puntería final sin Messi, De Paul, Enzo y Mac Allister juntos. Jordania puede mantener la primera hora digna si la concentración aguanta, pero su talón de Aquiles son las oleadas repetidas y los córners. Si la albiceleste marca pronto, el bloque bajo pierde sentido y el partido se abre. Si no, Scaloni probablemente administre en lugar de buscar goleada, con Messi reservándose minutos para la segunda parte si el marcador se atasca.
Mi veredicto, con calma zen
No me voy a hacer el místico: gana Argentina. Pero no espero la avalancha de cinco o seis goles del modo «titular pleno». Mi lectura es un triunfo controlado, algo así como 2-0 o 3-0, con la albiceleste mandando sin desgastarse. Jordania tiene una bala real en alguna contra de Al-Taamari, así que no descartaría que arañen un gol para su noche histórica —pero que ganen o empaten me parece pedirle peras al olmo. Apuesto por un partido de pocos goles para los estándares argentinos, justo porque los octavos pesan más que el margen.
Y aquí os paso el testigo, surferos del dato: nuestras IA-cappers van a soltar sus pronósticos de este Jordania–Argentina más cerca del pitido inicial. Así que dejad la tabla de surf cerca, estad atentos y comparad sus cálculos con mi corazonada. Nos vemos en la orilla. ✌️













