DR Congo
02:30
Uzbekistán

RD Congo y Uzbekistán: la final de los que aún sueñan en el Grupo K

Hermanos del balón, sentaos cómodos: el 27 de junio de 2026, a las 23:30 UTC, en el techo retráctil del Mercedes-Benz de Atlanta, RD Congo y Uzbekistán juegan su propia final. No por el trofeo, sino por seguir respirando en el Mundial. El Grupo K llega a su última jornada con Colombia (6) y Portugal (4) ya volando alto, y estos dos abajo del todo: Congo con 1 punto, Uzbekistán con 0 y un -7 que pesa como una mochila de piedras. Aquí nadie rota, nadie reserva nada. Aquí se viene a vivir o a despedirse.

Congo: el muro que ahora debe atacar

Los Leopardos han construido su torneo sobre el arte de sufrir bien. Le sacaron un 1-1 a Portugal con un cabezazo de Wissa al filo del descanso, y ante Colombia cayeron 1-0 solo gracias a una pared defensiva que Mpasi sostuvo a base de paradas. Resilientes, físicos, difíciles de tumbar. El problema es zen pero incómodo: llevan un solo gol en el Mundial.

Y ahí está el giro de guion. Sébastien Desabre lo dijo sin rodeos tras Colombia: «Necesitaremos arriesgar. Un empate no será suficiente». La prensa congoleña espera que abandone la línea de cinco usada contra Portugal y Colombia, con Kapuadi fuera y un creador extra dentro, pasando a un 4-3-3. La columna defensiva llega completa —Mpasi, Mbemba, Tuanzebe, Wan-Bissaka, Masuaku— y arriba aparecen Wissa, Bakambu y Bongonda. El muro tendrá que aprender a empujar.

Uzbekistán: el orgullo después del huracán

El 5-0 de Portugal fue un huracán que les pasó por encima: Ronaldo al minuto 6, Nuno Mendes al 17, y a correr detrás de la sombra. Pero ojo, que no todo es ceniza. Contra Colombia mostraron otra cara en la segunda parte, con Fayzullaev firmando el primer gol mundialista de su país antes de caer 3-1 entre polémicas de VAR. Hay calidad técnica real ahí: Fayzullaev entre líneas, Shomurodov como referencia, Khusanov y Shukurov de núcleo duro.

El folletín de la semana es la portería. Cannavaro confirmó en rueda de prensa que apuesta por Abduvohid Ne'matov como titular —«si tengo un portero tan bueno, ¿por qué no usarlo?»—, aunque varios previos apostaban por Yusupov. No hay bajas confirmadas, ni excusas. El analista local Sanat Shixov avisó: contra Congo «será muy difícil», porque tienen gente muy rápida.

El duelo dentro del duelo

Aquí está la sal del asunto. Uzbekistán necesita ganar y, siendo realistas, golear para soñar con el repesca de terceros. Pero cada vez que han intentado subir el bloque, los castigaron en la transición. Y resulta que la transición es justo el terreno donde los delanteros congoleños se relamen. No tienen el nivel técnico de Portugal, pero sí velocidad y potencia en el duelo.

El otro lado de la moneda: si Desabre se abre a ese 4-3-3, deja menos cuerpos atrás y más espacio para que Fayzullaev y Urunov pinten entre líneas. El que mejor gestione el equilibrio entre atrevimiento y prudencia se lleva el gato al agua. Pura tensión de cuerda floja.

Mi veredicto desde la hamaca

Os lo digo con la calma de quien ha visto rodar muchos balones: me fío más de Congo. Tienen identidad más clara, base defensiva más sólida y un plantel curtido. Uzbekistán encajó ocho goles en dos partidos y todavía busca su sitio en esta fiesta. Mi apuesta cualitativa: gana RD Congo, pero sin alegrías, por la mínima o por dos a lo sumo. Esto huele a partido nervioso, de pocos goles, donde el primero en marcar tendrá medio billete en el bolsillo. Que ambos marquen no lo veo nada seguro; me inclino a que no.

Eso sí, el fútbol es un río travieso y a veces gira sin avisar. Si Uzbekistán despierta como en su segundo tiempo ante Colombia, esto puede ser una montaña rusa. Por mi parte, me quedo con los Leopardos asomando la nariz hacia los octavos.

Y ahora, almas curiosas, el relevo: nuestras IA-cappers van a soltar sus propios pronósticos de este RD Congo - Uzbekistán cuando se acerque el pitido inicial. Así que estad atentos, dejad la mente abierta y disfrutad de la ola. Nos vemos en el reflujo, queridos. ✌️

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