Bélgica vs Senegal: un duelo de espinas débiles
El 1 de julio de 2026, 20:00 UTC en Seattle nos regala un cruce de dieciseisavos de final que, sobre el papel, enfrenta a dos selecciones con estilos muy distintos. Pero el escenario real es más concreto: Senegal, que se clasificó como uno de los mejores terceros, llega con la defensa hecha unos zorros. Y Bélgica, que por fin carburó ante Nueva Zelanda, tiene hambre de matar.
La defensa senegalesa, en modo urgencia
Las bajas confirmadas de Édouard Mendy (portero titular) y la sorprendente ausencia de Kalidou Koulibaly en el once inicial dejan a Senegal sin su columna vertebral atrás. Mory Diaw será el guardameta, y la pareja Seck–Niakhaté tendrá que lidiar con un Romelu Lukaku que llega enchufado tras su doblete ante Nueva Zelanda.
Es un doble golpe que el mercado no acaba de valorar. Sin el liderazgo de Koulibaly y sin la seguridad de Mendy bajo palos, la zaga senegalesa pierde jerarquía, sobre todo en balones aéreos y en situaciones de presión sostenida. Ante Noruega ya se vio que los espacios les matan; ahora, encima, les falta el pilar que organiza.
Bélgica, con cuchillo y tenedor
Rudi Garcia ha optado por un once con Lukaku de referencia, escoltado por Doku y Trossard, y con De Bruyne como cerebro. Es un plan directo, de ataque al área, que encaja perfectamente contra una defensa que no tiene su mejor día. El 5-1 a Nueva Zelanda demostró que la‘selección belga ha recuperado la pegada, pero el rival de entonces era débil; ahora se mide a un Senegal que sí tiene armas en ataque.
Y ahí está la clave: si Bélgica hace su trabajo arriba, Senegal tendrá que arriesgar para empatar o remontar. Con Mané, Sarr e Iliman Ndiaye, los‘Leones’ son capaces de hacer daño a cualquier defensa, incluso a la belga, que no es un muro. Courtois estará atento, pero los espacios aparecerán.
Un partido de ida y vuelta obligado
El planteamiento de Pape Thiaw es de piernas y presión alta. Sin la seguridad defensiva de Koulibaly, los laterales Diatta y Jakobs subirán con menos red, y eso deja pasillos que Doku y Trossard pueden devorar. Es el escenario perfecto para un intercambio de golpes: Bélgica castigará la endeblez central, y Senegal responderá con transiciones rápidas.
Los precedentes del grupo ya mostraban a Senegal con capacidad de marcar (tres goles a Francia y dos a Noruega), pero también con tendencia a encajar. La ausencia de Mendy y Koulibaly acentúa esa fragilidad. El partido no será un monólogo; será un correcalles con ocasiones para ambos.














